La gente muere más en invierno
De chico me fascinaba ir a casa de mis abuelos. Con mi abuela haciamos todas actividades de patio, mientras mi abuelo — ya viejo y postrado — veía pasar los días en el sillón de la cocina.

Mi abuelo Guillermo vivió gran parte de su vida en el campo, sin tele, revistas ni diarios. Tenía la filosofía del andar, con ella sembró vida y errores. Según dicen era un hombre muy duro, aunque para mí siempre fue mi abuelo sonriente y sabio. Luego de jugar a ayudar a mi abuela, todo terminaba con el té en la cocina y la rutina inevitable de preguntas a mi abuelo.
Las preguntas siempre giraban alrededor de intrigas inocentes de niño, generalmente tratando de dimensionar ese mundo mágico que me parecía su vida en el campo. Hasta ese momento para mí el verano o el invierno simplemente marcaba el ritmo del helado y la arena o los juegos después de clase, las noches mirando las estrellas con los vecinos o de truco tramposo con Don Gonzales , las siestas frías jugando en la pieza o las calientes haciendo diques de agua en el patio. Mi vida cambió luego de la inocente pregunta cuya respuesta simple recordé:
— Abuelo, ¿Qué le gusta más, el invierno o el verano?
— El verano
— ¿Porqué?
— Porque en invierno muere mucha gente
Hasta ese momento yo creía que la elección era un tema de gustos como el chocolate negro o el blanco, pero su relato sobre la muerte me marcó para siempre.
En este estilo de vida los fríos marcan en nosotros las ropas de abrigo, los retos de madres y abuelas, subir el calefactor, prender un poco más la luz o pasar algunos días en la cama. Pero hay un mundo allá afuera que tiene el ritmo de la muerte, esa que nos da pánico y no queremos comprender, que creemos poder evitar y nos da miedo. Y ese ritmo sube en esta parte del año. Vivimos convencidos en nuestra avanzada sabiduría y no tenemos ni siquiera conciencia de las reglas más básicas de la vida.
Mi abuelo Guillermo murió hace 10 años, en unos días fríos a fines de mayo. Con aciertos y errores lucho a pleno en vida, esperó sereno la muerte.